domingo, 24 de abril de 2011

El viaje: decisiones y preparativos


¿Cuándo nace el inicio de este viaje? En el alma. ¿Cuándo toma forma? Cuando la preparación está estructurada. Para realizar esta pequeña aventura, este pequeño viaje iniciático,  hace falta un poco de preparación previa y no me refiero a estar en forma o a andar unos cuantos kilómetros todos los días, yo nunca lo hice en anteriores ocasiones y las fuerzas no me fallaron. Me refiero a organizarse, pues el viaje con un bebe, para poder disfrutarse plenamente, debe hacer frente a las posibles eventualidades a fin de no tener que abordar el viaje a mitad de destino. En el pasado viajé sola, y ser responsable de una misma simplifica mucho las cosas. Peor esta vez en nuestro viaje seremos tres: mi esposo Boris, mi hijo Alan y yo. Hay que tener en cuenta unas cuantas cosas: cómo transportar al bebé, donde dormir, como proporcionarle la comida. Para aquellos que ya caminamos las botas son algo muy importante a la hora de hacer el Camino de Santiago, pero para un bebé de siete meses esto queda descartado y debemos pensar en dos opciones: portearlo o llevarlo en carrito. Al principio, pensando en que no solo debíamos contar con el peso de nuestras mochilas sino también con todo lo necesario para el bebé, pensamos seriamente en llevar un carro de paseo todo terreno. Pero recapacitando sobre cómo estarían los caminos y cómo podría influir el tiempo en estos nos pareció muy arriesgado ya que podía acortar seriamente nuestro viaje. Después recordé que mi madre me había hablado de que ahora, en el Camino Francés había empresas que transportaban la mochila por 3€ de una etapa a otra. Eso le restaba emoción al viaje porque había que saber por adelantado dónde dormir, pero nos daba la solución: una mochila la enviaríamos con los pañales, los potitos y los sacos y la otra la llevaríamos nosotros. Una mochila con ropa y otra con un bebe. Esa fue la solución. Necesitábamos meter todo en dos mochilas no muy grandes que no fueran muy pesadas: cada mochila pesaba unos 8/9kilos pues en ellas van unos 12 potitos, 30 pañales, sacos de dormir, impermeables de lluvia y ropa del bebe y un par de mudas para nosotros. Por suerte no es una época fría, aunque la lluvia siempre va a asomar por alguna parte y esto con un bebe es algo a tener muy en cuenta. Y así poco a poco, va a comenzar este viaje en donde nuestro bebe despertó gran curiosidad.

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